Jueves 16 de abril 2026

En la quietud de esta mañana, queremos tener un momento íntimo contigo. Tu Palabra nos dice que te reconozcamos en nuestros caminos y tú enderezarás nuestros pasos. Esta promesa la tomamos hoy y antes de todo, damos loor a tu nombre, alabanzas a ti Jesús amado. Iniciamos el día dando gracias, sí, porque eres bueno y para siempre es tu misericordia. Señor, antes de que la rutina, los agobios y las situaciones lleguen, nosotros queremos bendecirte. En ti encontraremos las fuerzas para todo lo que necesitemos hacer. Cuando te invitamos a ser parte de cada decisión, de cada conversación y reconocemos tu señorío, todo cambia. Te encargas de poner en orden nuestra vida. Padre Santo, antes que nuestro corazón se acelere por las tareas pendientes o se agobie por las situaciones que enfrentamos, reconocemos que tú tienes el control. Gracias por este nuevo día que traerá consigo las posibilidades de verte obrar. Gracias porque nos miras y te acuerdas de nosotros con amor. Gracias por tu fidelidad, en ella nos apoyamos. Te suplicamos tengas a bien, bendecir a todo el que hoy enfrentará diagnósticos difíciles, a los cuidadores de ancianos, a las madres que luchan como leonas para sacar adelante niños especiales. Dios bueno, cada uno tiene una petición, un sueño, un anhelo. Tú eres bueno. Confiamos en ti. Tienes propósito y planes de bien para nosotros. Estamos seguros de que cuidas de la totalidad de nuestro ser, alma cuerpo y espíritu. ¡Alabamos y adoramos tu precioso nombre! Oramos creyendo que veremos tu mano obrar, en el nombre suficiente de Jesús, amén.

Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. Proverbios 3:6 Oh Señor, por siempre cantaré la grandeza de tu gran amor; por todas las generaciones proclamará mi boca tu fidelidad. Declararé que tu gran amor permanece firme para siempre, que has afirmado en el cielo tu fidelidad. Salmo 89:1-2

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