Buen Jesús, hoy queremos alabar tu nombre porque te amamos. Reconocemos tus atributos y todo lo que haces cada día a favor nuestro. Bien decía el salmista: ¡tu misericordia es mejor que la vida!, por eso nuestra boca hoy te canta. Señor, permite que podamos amarte como lo hizo David, con entusiasmo, con demostraciones de amor a otros. Que la timidez no apague lo que sentimos, sino que seamos capaces de proclamar nuestra adoración y alabanza a ti. ¡Gracias por entendernos! Eres digno de honra y gloria. Gracias por siempre escucharnos y no dejarnos nunca; gracias por estar siempre a nuestro lado en el momento oscuro y difícil. Recuérdanos siempre que en la alabanza Tú te mueves. Tu presencia fortalece y satisface cualquier anhelo. Ayúdanos Padre, queremos relacionarnos contigo de manera personal y profunda. Queremos ser llenos de ti. Nada puede sustituir el hablar contigo. Sé tú nuestra prioridad. Aquietamos el alma para estar en este momento totalmente presentes ante ti. Nada te es oculto y conoces lo que cada quien necesita. Obra conforme a tu voluntad. Danos paz y gozo. Oramos y damos gracias en alabanza, en tu bendito nombre, amén.
Porque mejor es tu misericordia que la vida;. Mis labios te alabarán. Salmo 63:3 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos… Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Salmo 139:1-4 Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación; este es mi Dios, y a él alabaré; Dios de mi padre, y a él ensalzaré. Éxodo 15:2

