Venimos ante ti Señor con corazones sinceros, llenos de alabanza y adoración. Así dice la alabanza y nosotros la tomamos como oración en esta mañana. Adoramos tu majestad y reconocemos tu grandeza. Te rogamos nos ayudes a buscarte cada día con insistencia. Perdona nuestra dejadez y poco interés cuando es tiempo de intimar contigo. Porque te pedimos mucho, pero poco te damos. Siempre surge algo que se interpone y nosotros lo dejamos. Padre eterno, ayúdanos a perseverar, a darte gloria y enfocarnos en ti. No permitas que nada nos distraiga de buscar tu rostro y que no sea solo cuando las circunstancias nos oprimen o la angustia llega a nuestra puerta. Permite que haya gratitud siempre en nuestros corazones por todo lo que haces en nuestra vida. ¡Queremos estar contigo Jesús! Te pedimos que te metas en nuestros asuntos. Intervén de manera gloriosa en nosotros, gobierna nuestra vida y sánanos. Gracias porque tú estás pendiente a lo que necesitamos, sea físico, emocional o espiritualmente. Tú obrarás porque tú escuchas. Confiados en que nos ves con misericordia y te allegas para bendecirnos, oramos en el nombre de Jesús, amén.
Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13 ¡Busquen al Señor y su fuerza; anhelen siempre su rostro! 1 Crónicas 16:11 En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan. Salmo 9:10 Así dice el Señor a Israel: ¡Búsquenme y vivirán! Amós 5:4

