Padre de eterna misericordia, gracias por la oportunidad que nos das cada día de ser transformados en ti. El proceso no es fácil, pero tu Espíritu Santo nos ayuda. Toos necesitamos cambiar en algo. Sea en carácter, actitudes, comportamientos o sentimientos. Solo tú puedes hacer que lo logremos. Pero necesitamos de ti, que comiences desde adentro, desde los fundamentos del alma y allí hagas crecer el deseo del cambio, la necesidad de una nueva manera de mirar las cosas y a nosotros mismos. Sabemos que seremos transformados a lo largo de la vida en la medida que te lo permitamos. Hoy te rogamos, nos des el anhelo, a voluntad y la constancia para poder aceptar los cambios necesarios en nuestra vida. Ya has comenzado, por eso estamos aquí. Desde que nos hiciste tuyos hemos experimentado tu amor restaurador que poco a poco cambia nuestro ser. Permítenos escuchar tu voz y poder obedecer a eso que tú nos muestras necesitamos cambiar. Termina tu obra en nosotros. Estamos en proceso. Somos barro y tú el alfarero. Permítenos reconocer nuestras faltas y defectos de carácter y ponerlos a tus pies para que tú obres. Cumple tú propósito en nosotros, Jesús. En Cristo Jesús oramos, amén.
He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido. Génesis 28:15. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cómo es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta. Romanos 12;2 Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu. 2 Corintios 3:18

